20 marzo 2018

Si ella puede, nosotros... Debemos intentarlo!





No llovió en otoño. Ni una gota de lluvia, ni una lágrima. Este invierno sin embargo se está hinchando a llover.  Se aguantó tanto que ahora no es capaz de parar. Hay una conspiración cósmica empeñada en aterrorizarnos o matarnos de pena cada mañana. Ya no hay buen o mal tiempo. Ahora tenemos ciclogénesis, "bestias del este", alertas amarillas, rojas y naranjas. Los niños asesinan a los ancianos o acribillan con un AR-15  a veinte en clase. La madrastra no pone a fregar a Cenicienta, ahora se dedica a estrangular a un pobre "pescadito" abrazada a su padre haciendo que lo busca durante días frente a las cámaras.  Creo que es tanto  el horror, tantísima la pena acumulada que por eso el cielo no puede parar de llorar. De pronto...
                                En  medio de tanta oscuridad,
de tanta rama desnuda y helada ...
            ¡Un destello de luz! 

Es menuda, morenita y de voz entrecortada.  Su mirada contiene toda la tristeza del mundo. No creo que nadie haya podido sufrir tanto en las últimas semanas. Todos nos preguntamos... ¿Cómo se puede conservar la calma,  la cordura, la templanza, día tras día frente a quien sabes retiene por la fuerza a tu pequeño mientras te abraza? Aun más increíble ¿cómo es capaz de hablar de...amor,  de esperanza, de quedarse con lo positivo de la buena gente después de saber que esa persona ha asesinado a su hijo? Si alguien en medio de toda la angustia del universo es capaz de hablar como lo hace ella, no todo está perdido. Aun queda esperanza para el género humano.

Tiene razón, este cuento no puede terminar con el terrible final que ha decidido una mente enferma. Creo como ella que hay mucha más gente buena que mala. No podemos revolcarnos -como siempre ocurre en estos casos- en lo sórdido de los detalles. Ni permitir que los malos ganen siempre la batalla y por eso, aun cuando es tristísimo que este niño ya no esté, me quedo admirando a su madre. Me embobo viéndola sonreír mientras habla llorando. Acariciando suavemente la mano del padre de su hijo. Extraordinaria su inteligencia emocional. Debería darnos clases particulares a todos. Tengo claro que solo alguien así sale del terrorífico invierno que le ha tocado vivir. Nadie más que ella merece florecer otra vez en Primavera...







Ojalá!  empecemos a enfocar  en personas así de extraordinarias. 
Necesitamos  desconectarnos  de  tanta  mediocridad y miseria humana.
Rodeados de manipuladores que nos envenenan con sus delirios, su odio.
Alimentando la sed de venganza y revanchismo. Al grito de la manada. 
Siempre hay un débil contra el que cargar, un diferente al que señalar.
Desayunamos  rencor,  comemos resentimiento y  cenamos rabia. 

¡ Ya basta de desperdiciar tantísima energía en lo negativo! 

 Existe, nadie niega su existencia. Ok! Se trata de no contagiarnos de su 
oscuridad destructiva, saca lo peor de nosotros. Somos el positivo y 
negativo de nuestra propia fotografía. En los momentos difíciles 
debemos esforzarnos por sacar nuestra mejor versión, está ahí.
 Si alguien en medio del sufrimiento más extremo puede. 
Podemos TODOS, así que está claro... 
Es cuestión de entrenar ; )